mar
06
jul
2010
Por David Dacosta Andrade
Alemania España. La renacida y renovada Alemania contra la supuestamente mejorada Selección Española. O lo que es lo mismo. La lección aprendida de los teutones contra la Campeona de Europa de Selecciones. La posible final adelantada del Mundial de Sudáfrica. Dos equipos que desde el principio han prometido mucho. Dos equipos que han llegado hasta las semifinales perdiendo un partido en la fase de grupos, pese a la brillantez de uno y al sufrimiento del otro. Dos equipos muy jóvenes, con mucho recorrido por delante, y con sobrada y demostrada calidad en cada una de sus líneas. Pero no terminan ahí las similitudes. Ambos equipos juegan, supuestamente el mismo esquema, la misma disposición táctica y hacen, al menos sobre el papel, el mismo estilo de fútbol. Sin embargo, precisamente en esta semejanza teórica empiezan las diferencias.
Veamos la disposición táctica de la Selección Alemana y de la Selección Española:
sáb
26
jun
2010
Por: David Dacosta Andrade
Menos posesión, más efectividad. Parece que consiste en esto la versión 2.0 de la Roja. Ya no se tiene un patrón de juego elaborado ni un sistema fijo de ataque y defensa. Ya no se controla el juego ni se maneja el tempo de los partidos. La nueva versión de la Roja se basa en marcar y aguantar el resultado, sin siquiera controlar el esférico. Todo consiste, únicamente, en lanzar un órdago a que Villa vea puerta, a la clase de Iniesta y a algún despiste defensivo rival. Y con todo, anoche, yo vi que la Roja mejoró algunas facetas de su juego. Pocas, pero en algo ha mejorado. Cinco minutos de toque y control bastaron para cumplir anoche. Chile se sabía clasificada y España también. Firmaron el resultado de 2-1 y se acabó el partido. ¿En qué mejoró la Roja entonces? Mejoró en varias facetas. Primero en efectividad. Anoche fue máxima. Dos únicos disparos entre los tres palos y 2 goles. Parece que la Selección va afinando la puntería. También se mejoró en la presión. España recuperó 52 balones. Busquets se ha afianzado como pilar fundamental del centro del campo, que recupera y lanza el ataque e Iniesta, además de su gran gol, recuperó anoche muchos balones y demostró de lo que es capaz en muchos tramos del partido. En algunos tramos del partido, España contó, por fin, con juego entre líneas. Xavi Hernández retrasaba su posición e Iniesta Villa y Torres combinaron bien con él. Más tarde, con la entrada de Cesc Fábregas, el juego entre líneas fue a más y la Roja trenzó quizá las mejores jugadas del partido. Nada más, España dejó esa mínima mejoría y se espera más, mucho más, si pretende llegar lejos en este Mundial.
mié
23
jun
2010
Mucho se ha escrito, y se sigue escribiendo y publicando, sobre la carencia de velocidad (en transición de balón) y el juego preciosista que parece haber desaparecido de la Selección Española. Ya no es lo que era, dicen muchos, pero ninguno, salvo los que se atreven a criticar el doble pivote, que ya son unos cuantos, han tratado de explicar al aficionado de a pie los motivos de esa supuesta lentitud y la ausencia del juego que nos encumbró en Austria allá en 2008.
No se trata de velocidad individual, ni de verticalidad y menos toque, como muchos pregonaban tras la derrota frente a Suiza. España, por ejemplo, fue más que vertical contra Honduras, y sin embargo, su juego disgustó más que en la derrota contra la selección helvética. Así las cosas… ¿qué hace que estrellas internacionalmente reconocidas como Xavi jueguen más lento, con más dificultad y que sean más previsibles? La respuesta la encontramos precisamente en la tan mencionada verticalidad.
mar
22
jun
2010
Llámenme loco. Quizá lo esté. No sería de extrañar dado mi razonamiento (tal vez ilógico) y seguro que para todos los “promous” (aquellos de ganar es lo único que importa) una aberración. El caso es que, y los que me leen a menudo lo sabrán, me ha gustado más la derrota contra Suiza que la victoria contra Honduras. No por resultado, evidentemente no. Prefiero el resultado de anoche. No así el juego que desplegó la Selección, que en absoluto se pareció a la Roja que inspiró tantos apoyos y levantó pasiones desde hace dos años. El partido contra la débil selección de Honduras me deja, un buen resultado, y un profundo pesar por lo que considero una bajada de pantalones de Vicente Del Bosque. Después hablaré de ello. De momento trataré de explicarme antes de que nadie se me tire a la yugular. La Roja salió anoche con muchas urgencias. Cierto. Debía marcar goles y cerrar el partido, centrarse, con el encuentro resuelto, en su próxima final contra Chile. Hasta ahí todos de acuerdo. Pero resulta que a mi juicio no todo vale. Del Bosque se cargó de un plumazo lo que vino defendiendo públicamente desde la dolorosa derrota frente a la Selección Helvética, y todo aquello que también públicamente defendieron los integrantes de la Selección española en distintas ruedas de prensa. La ansiedad por la victoria, comprensible por otra parte, transformó el preciosista fútbol de control de la Roja. Efectivamente, mirando las estadísticas, es para estar tranquilos. Cincuenta y dos centros al área rival, 25 remates y unas 12 ocasiones clarísimas de gol por ninguna del rival. Pero las estadísticas esconden los verdaderos motivos de un resulto corto para lo visto en el campo, y amplio si se hubiese tratado de un rival más y mejor preparado que la pobre selección hondureña. Dudo que nadie pueda negar que Honduras no es, en absoluto, Suiza. No defendieron con ese orden ni esa fuerza. Es un combinado débil, sin opciones, incluso antes de iniciarse el torneo. No defiende, no ataca. Parecen vagar por el campo a la espera de una oportunidad. Y sin embargo España (la todopoderosa) sólo les anotó dos tantos que, cierto es, pueden ser cruciales. No es que me incline por tener más pausa, por dormir el partido con 1-0 ni por hacerlo aburrido. Pero vi a la selección española jugando con ansiedad y precipitación. Demasiado vertical, lo que contra Honduras no importó mucho, y con un enorme desgaste fruto, precisamente, de no jugar a lo que mejor sabe. Y puedo asegurarles que aunque el partido hubiese terminado con un 12-0 hubiese dicho lo mismo. España no fue España, y así, hasta es lógico que equipos teóricamente inferiores, aunque bien armados, se te suban a las barbas.
jue
03
jun
2010
Una pizarra, 23 jugadores y 2 esquemas bien definidos con jugadores de sobra para ejecutar ambos tipos de juego. El primero, el más popular y empleado, el llamado esquema del “tiqui-taca”, o lo que es lo mismo, 5 centrocampistas y un solo punta. Se trata del común en tantos equipos 4-2-3-1, con un doble pivote. Es el modelo preferido por La Roja y el más utilizado, dada la calidad de Xavi, Iniesta, Silva, Cesc y dos jugadores fundamentales para este juego, Busquets y Xabi Alonso, complementados por la irrupción del joven Javi Martínez. Es indudable que un centro del campo como el que llevará la Selección Española al Mundial de Sudáfrica será difícil de superar. Pero además, este modelo, requiere de otra virtud. Se trata de unos laterales con mucho recorrido, capaces de subir la banda y apoyar el ataque y de defender al mismo tiempo. Es básico para un buen funcionamiento de este modelo que ambos laterales tengan esa capacidad. Sergio Ramos, Capdevila o Arbeloa, parecen ser jugadores perfectos para este estilo. El buen fútbol estará asegurado, y supuestamente el control del esférico y el tempo del partido. Con semejante esquema se me antoja un equipo titular de primer nivel, con unos suplentes de lujo para mantener el nivel de exigencia y de juego. Veamoslo:
mar
01
jun
2010
España, como hiciera el Barça, se une también al esquema más utilizado la última temporada en el fútbol español. La selección jugó de 2 formas bien distintas el último amistoso contra Arabia Saudí. Su esquema varió de u 4-2-3-1 inicial a un 4-3-3 final con dos hombres de banda. Si analizamos los distintos onces mostrados, el de inicio y el de la segunda parte, podemos deducir que se esperan dos alternativas de juego. Una compuesta por la fuerza y el toque en el centro del campo y otra que pudiera parecer más ofensiva, con dos jugadores de banda con mucho recorrido. Analicemos pues ambas disposiciones mostradas durante el encuentro:
lun
26
abr
2010
Mal haría el Barça si cambia todo en aras de una remontada frente al Inter de Milán en el Camp Nou. Por cualquiera es sabido que un cambio puntual puede salvar un partido y un cambio generalizado puede tirarlo por la borda. Desde esa premisa, al Barça se le plantea un reto complicado, aunque factible, remontar el 3-1 de la ida en Milán. Y el problema, la controversia, será cómo hacerlo. ¿Ha de recuperar el Barça el 4-3-3 o seguir con su últimamente habitual 4-2-3-1? Menuda disyuntiva. Pese a lo que pueda parecer, el Barça de este año, es evidente, no es el de la temporada pasada. No se ha olvidado de atacar, pero es mucho más sólido en defensa. El ataque total no es una prioridad, y si lo es el control absoluto del partido. Ese control absoluto es el que puede desarbolar las defensas rivales al tiempo que maneja el ritmo del partido a su antojo. La ausencia de efectivos a buen nivel como Henry condena un 4-3-3, que además, relega a Messi a la banda derecha, disminuyendo sus irrupciones al área y reduciendo sus movimientos. Sus arrancadas son vitales para el Barça y mortales para el rival pero, por todos debiera ser sabido, es más sencillo frenar a un jugador en banda que por el centro, donde tiene más libertad de movimientos. Por otra parte, Ibra no es Eto’o. Ni tiene su juego ni su velocidad. Sin embargo, como único punta, me atrevo a asegurar que rinde mucho más que el camerunés, ya no con goles, sino con movimientos sin balón. Son esos movimientos, no siempre hacia el balón, muchas veces en sentido contrario a la jugada, los que generan espacios para Messi, para Xavi, para Keita… La segunda línea, irrumpiendo desde atrás.
mar
20
abr
2010
El Barça ha salido escaldado de San Siro. El equipo de Pep Guardiola perdió por 3-1 frente al Inter de Mourinho. Y salvando las polémicas decisiones que si, afectan al resultado, lo cierto es que el Barça no jugó como debe ni como sabe para sacar adelante la eliminatoria. Quizá por primera vez en dos años con Pep Guardiola como entrenador he sentido que algunos jugadores vagaban por el campo, sin ofrecerse, sin intentar nada, sólo estando, sin ayudar a sus compañeros. Fue efectivamente un partido para olvidar, en el que el Barça entero, Guardiola también, lo hicieron peor que nunca. El de Sant Pedor no acertó ni con sus cambios, ni con su propuesta, ni siquiera dio al equipo una alternativa viable para sacar adelante el encuentro. Y ya digo que salvando a un colegiado muy casero, que otorgó más ventaja al conjunto italiano, el Barça perdió porque no jugó a nada. Tuvo el destello del gol de Pedro, sin duda junto a Piqué lo mejor del Barça, pero nada más, salvo lucha y garra, precisamente de Pedro y Piqué. Messi parecía pasear rodeando la media luna interista, al tiempo que Ibra no aparecía nunca. Xavi estuvo lento, sin ayudas y perdido dada la escasa movilidad atacante. Un jugador de su calidad, sin posibilidades de dar ese pase que resuelve partidos, se convierte en algo vulgar. Maxwell, que empezó destrozando la defensa interista, se fue desdibujando hasta convertirse, al final del partido más en un estorbo que en otro atacante. Keita luchó, pero no tuvo su noche. Busquets perdía balones al choque, llegaba tarde al corte, y cualquiera diría que desapareció del partido fruto de las primeras patadas. Alves cuajó, si se me permite la licencia, uno de los peores partidos que le he visto. Perdía constantemente su posición, le ganaban siempre su espalda y su deriva en defensa ocasionó el primer tanto del Inter. Sus centros en ataque nunca llegaron a ningún jugador, perdiéndose por la banda contraria o por la línea de fondo sin siquiera ser despejados.
dom
11
abr
2010
El Barça ha vuelto a salir líder y reforzado del Bernabeu. No ha sido un partido espectacular, no ha sido un tumulto de ocasiones ni una goleada escandalosa. Pero esta vez sí, el fútbol se impuso
con comodidad frente a la supuesta pegada. Salió el Madrid como en el Camp Nou, presionando muy arriba, con sus líneas muy adelantadas, tratando de frenar el juego del Barça, cediendo el balón,
como es habitual esta temporada. Y dada la imagen del clásico del Camp Nou parecía un planteamiento acertado. Salvo por un detalle. El rival. El Barça no salió a atacar con seis hombres ni a
dejarse la piel por anotar 8 goles. Pep ordenó a los suyos jugar un partido sin sobresaltos, dominando la posesión, frenando las acometidas merengues y reduciendo todos los espacios.
Para romper la esperanza madridista, Guardiola quiso sorprender adelantando a Alves al centro del campo, haciéndolo jugar casi de extremo. Con Pedro por la izquierda, el dibujo dejaba al Barça
con Messi sólo en punta. Un centro del campo de 4 hombres, compuesto por dos pivotes, Keita y Busquets, y 2 interiores con mucho recorrido como Pedro y Alves, envolviendo y cubriendo a un genial
Xavi arrebataron el esférico al Real Madrid, que corrió lo indecible detrás del esférico. Atrás, Milito y Piqué secaron a Higuaín y Cristiano Ronaldo mientras Puyol y Maxwell aportaban más
músculo y capacidad al centro del campo.
lun
15
mar
2010
El Barça volvió a mostrar una mala imagen en la primera parte del encuentro que le enfrentó al Valencia C.F. La apuesta por una tripleta atacante compuesta por los canteranos Bojan, Messi y Pedro no supo ocupar correctamente los espacios, no supo desmarcarse correctamente ni tuvo la movilidad que se le esperaba para romper la defensa rival.
El Barça jugó toda la primera mitad sin un 9. Así, le fue imposible fijar a la defensa, arrastrar a los centrales chés y por tanto le fue imposible crear espacios. Para más inri, el desborde por banda fue nulo. Ni Bojan ni Pedro consiguieron nunca irse de sus marcadores y la ausencia de un 9 rematador imposibilitó el envío de balones al área desde ambas bandas. La salida lógica no era otra que la movilidad. Bojan, Pedro y Messi debían mantener un constante intercambio posicional que nunca llevaron a cabo y por consiguiente, se paralizó el ataque culé.
lun
01
mar
2010
Hay varias cosas que destacar esta jornada. Especialmente de 2 encuentros que son los que sin duda disputarán el campeonato.
Tanto Barça como Madrid están ganando muchos partidos. En esta jornada, nueva victoria de ambos, se mantienen 2 puntos de diferencia, pero 2 goles, uno de cada partido, son orientativos para
entender varias claves de este deporte que tanto y a tantos/as maravilla.
sáb
05
dic
2009
Anoche vimos un partido extraño. La primera parte fue un aluvión de jugadas y toque del F.C. Barcelona, creando ocasiones y centros al área
que no se materializaron. Sólo un gol en el marcador hasta un error en la zaga culé, un balón que Sergio Busquets mal colocado no acierta a despejar y gol del Deportivista Adrián.
Parecía imposible, pero al descanso 1-1. El juego del Barça comenzó a perderse tras el gol. Salvo una ocasión antes de finalizar el primero periodo, el Barça, en la segunda mitad, fue perdiendo
el toque, abandonó una banda, la de Dani Alves, fruto del peligro de los contraataques deportivistas, que siempre le ganaban en el dos contra uno, ya que Messi estaba incrustado en el centro. El
juego del Barça se hizo demasiado vertical, como si fuese a terminar el encuentro y hubiese que marcar lo antes posible. El Deportivo, mucho más junto en 2 líneas que en la primera mitad,
resistía las embestidas culés y frenaba con mucho trabajo el juego del Barça.
lun
30
nov
2009
El clásico del fútbol se decidió cuando el Barça organizó su ataque. El resumen del partido puede hacerse del siguiente modo. Un buen Madrid
en la presión y saliendo a la contra, pierde ante un equipo que juga siempre a lo mismo. El Barça en el segundo tiempo impuso su fútbol hasta la expulsión de Sergio Busquets, que coincidió con
los mejores momentos del F.C. Barcelona. Y es que sin esa expulsión, bien pudiese haber terminado el partido con un resultado más abultado.
Pero la noticia no fue la victoria del Barça. Al contrario, fue la férrea defensa del Madrid y la presión que ejerció cada vez que el balón pasaba del centro del campo. En la primera parte, un
desorganizado ataque carente de un delantero centro nato, ahogó el juego del Barça, mientras la presión del Madrid daba sus frutos.
mar
24
nov
2009
El pasado martes vimos a un magnífico Barça hacer lo que mejor sabe. Tener la posesión, generar espacios y mover a la defensa rival a su antojo. La victoria del Barça se debe a un juego que nunca supo atajar el Inter de Mourinho, y a una velocidad de circulación endiablada.