vie
01
oct
2010
Desilusionado me hallo. El que suscribe esperaba esta misma mañana, toparse con una buena riestra de críticas y bramidos contra la medida adoptada por Mourinho y aplaudida por sus jugadores, de cerrar las puertas a la prensa en los próximos entrenamientos madridistas. Sin embargo, abriendo los diarios matutinos, sólo una leve mención, acrítica, muy lejana a aquel cúmulo de sollozos, descréditos y murmuraciones empleados contra Pep Guardiola cuando decidió tomar exactamente la misma medida. Será que si lo hace Mou es bueno. O que si no hago lo que veo me meo. O quizá no, también sea injusto, pero igualmente, por ser Mou su autor hay que aplaudirlo. Un escueto “El Real Madrid desaparece dos días” basta para poner fin al entuerto. Yo que pensaba, ingenuo de mí, que el veterano director de la orquesta crítica de la capital del Reino nos regalaría los oídos con su versión opositora a este ataque contra la libertad de expresión y la libertad de prensa. Y por el contrario, su respuesta al cierre de puertas y la suspensión de ruedas de prensa es el silencio. Algún cándido e incauto lector debiera denunciar semejante agravio comparativo.
El que si decidió regalarnos su diaria oda y reclamo al madridismo militante fue el afable visitante y homenajeado allá donde va por nuestra piel de toro, Roberto Gómez. Hoy, por increíble que parezca, ni siquiera menciona al todopoderoso Mourinho. A falta de pan… : “Me sorprende que el socio o simpatizante madridista frivolice con dudas sobre la situación de una parte básica de su patrimonio como es la plantilla del primer equipo y, entre ellos y sin lugar a dudas, su buque insignia, Cristiano Ronaldo.” La cuestión de los silbidos y abucheos aún resuena en la cabeza de muchos. Y junto a los pitidos del respetable, lo que toca, una vez recriminada semejante actitud, es aclarar el follón de Pedro León. Toma rima regalada. De ello se encarga otro adalid y espada de la corte, Don Amalio Moratalla que habla así del correctivo al jugador madridista: “No se lo lejos que va a llevar Mourinho la pardillada de Pedro León.” Está claro ya, de primeras, que Mou tiene toda la razón. Ahora, en la misma columna, su dosis de agasajos, para contentar a la deidad de Setúbal: “Supongo que, como gran motivador que es, sabrá medir la fuerza que le da ser el Jefe.” No cabe duda alguna, Mou manda y todos, jugadores, periodistas y público le deben obediencia. Y para los que aún tengan dudas, acudan a leer la columna de Julián Reyes en Tribuna MARCA. ¿Qué el Madrid juega mal y no encandila? Pues entonces el tribuno lo justifica como sigue, atención a la perla: “El gran dilema es si el Real Madrid de Mourinho puede, en un futuro, jugar bien y ganar títulos. Y la pregunta es ¿Qué prefiere el aficionado blanco? Sea como fuere, a Mourinho se le fichó para ganar y hasta la fecha es el camino que lleva.” Así las cosas, que el Madrid juegue mal y aburra hasta la saciedad es incluso necesario. Se ve que no es posible ganar y jugar bien. Al menos no con Mou. La cultura resultadista se impone. Malo para el fútbol. Peor si es un club de referencia como el Real Madrid su máximo exponente. Aunque gracias por aclararlo.